Real Unión de Irun


Duelo de gladiadores

TXURIBELTZ, por Borja Olazabal | 18.05.2009

El domingo 24 de mayo puede pasar a la historia del Real Unión si, como muchos esperamos, el equipo unionista confirma su grandísima temporada y le pone el lazo con el que ha estado jugando desde 2003. Cuando lo estaba anudando se lo destrozaron la Gramanet y el Lorca. Y en un tercer intento, también el Alicante.

Pero con el Cádiz, por musho Cádiz que sea, los irundarras no van a tener miramientos. Ya son demasiados intentos fallidos, muchas desilusiones, y al Real Unión le ha llegado el momento de la verdad. Que nadie me cuente que hay una segunda oportunidad si los irundarras fallan el domingo, porque precisamente el domingo es el día señalado.

Ayer, en el arranque del partido, el Cádiz salió a morder al abrigo del bullicioso Carranza. Pero poca superioridad mostró ante un equipo que se quedó con diez y, después, con nueve. Un árbitro casero desniveló la balanza del lado cadista, pero ni siquiera con viento a favor fueron capaces de sentenciar los amarillos. Más que las expulsiones de Sanz y de Gabarain, de poca discusión ambas, el problema del árbitro residió en sus pequeñas decisiones.

Pero el Real Unión no tiene que pensar ni en árbitros ni en otras gaitas. Ha sido, junto al Cádiz, el equipo máximo dominador de la Segunda B, por no hablar de su sonada eliminatoria copera ante el Real Madrid, y esa presencia sólo lleva a un lugar, a la Segunda División. Lo malo es que los dos mejores se han cruzado en una de las eliminatorias decisivas.

Por eso ayer en el Carranza se vio un choque de trenes, un duelo entre gladiadores. Y otro tanto se espera del próximo domingo en Gal, donde el Real Unión pondrá el lazo a su temporada con la ayuda de todo Irun.


El Real Unión de Irun, a por el ascenso - Enlaces relacionados





Himno del Real Unión de Irun