Real Unión de Irun


El Real Unión empata ante el Sabadell y pasa la eliminatoria por el ascenso (1-1)

El Real Unión de Irun empató ante el Sabadell, pero sigue adelante. El próximo fin de semana comenzará el asalto definitivo.

Borja Olazabal | 07.06.2009

Sangre, sudor y lágrimas. Eso es lo que le costó al Real Unión superar la eliminatoria ante el Sabadell. Eso y, sobre todo, un buen manojo de nervios. De jugadores, técnicos y aficionados. Parece que Irun está condenado a sufrir lo que no está escrito para poder ver a su equipo en Segunda División.

El empate clasificaba al conjunto unionista para la siguiente eliminatoria. Pero fue angustioso vivir toda una segunda parte con la sensación de que un gol del Sabadell podía dar al traste con las ilusiones de los siete mil aficionados unionistas.

Al final, mereció la pena todo el sufrimiento. El Real Unión aguantó el resultado y tendrá una nueva oportunidad para lograr el ascenso. Vayan preparando los desfibriladores.

El ambiente en el Stadium era confuso. Los seguidores del Real Unión se debatían entre el optimismo y el nerviosismo. Optimismo porque los irundarras llegaban a este partido de vuelta con ventaja tras ganar 0-1 en la Nova Creu Alta. Pero con los lógicos nervios ante lo que esperaba. Un nuevo partido en el que los de Iñaki Alonso se iban a volver a jugar sus opciones de ascenso a Segunda División.

La principal sorpresa la dio el entrenador con la alineación. Alonso colocó a Joseba Agirre en el lateral derecho y a Gabarain en la izquierda, cuando todos pensábamos que sería Salcedo quien ocuparía el lugar del sancionado Gurrutxaga.

Comenzó el partido como no quería el técnico del conjunto irundarra, con un saque de banda cercano al área a favor de los arlequinados. La jugada acabó con un disparo de Mejías que se marchó desviado.

A pesar del susto inicial, la primera ocasión peligrosa fue para el Real Unión. Salcedo rompió desde atrás y recibió el balón dentro del área. El gasteiztarra cedió la pelota a Seguro, pero su disparo pegó en un defensor y se fue a córner.

En el doce volvió a estar el conjunto unionista cerca de marcar. Goikoetxea fue más listo que todos y recogió un despeje largo de Berruet. El ariete irundarra vio al portero adelantado e intentó la vaselina, pero el balón se marchó rozando el poste.

Gol unionista
Después de tanta insistencia, el Real Unión obtuvo su premio a los dieciocho minutos. Gabarain peleó un balón en el área y fue objeto de un penalti tan claro como absurdo. Iñaki Goikoetxea se encargó de ejecutarlo y batió a De Navas por el poste derecho de la portería. El debarra encarrilaba, más si cabe, la eliminatoria.

Sobre el terreno de juego seguía mandando el Real Unión. Cuajando jugadas que hacía mucho tiempo no se veían por el Stadium Gal. Pero lo que se observaba en la grada no era igual de agradable. Los seguidores del Sabadell decidieron tomarse la guerra por su cuenta. La Ertzantza se vio obligada a intervenir y algún individuo tuvo la brillante idea de lanzar asientos al campo. Afortunadamente, el problema no fue a mayores, aunque hubo quien abandonó el terreno de juego detenido.

A pesar del dominio irundarra, el Sabadell empató antes del descanso. De la Plata sacó de banda y la zaga unionista consiguió despejar, pero el rechace lo empaló Jaume desde la frontal y consiguió poner las tablas en el minuto 41. El tanto igualaba el encuentro, pero no la eliminatoria, en la que seguía mandando el equipo de Irun. Tocaba sufrir en la segunda parte.

El Sabadell saltó al terreno de juego con la intención de meter al Real Unión en su campo. Los arlequinados lo consiguieron, pero los unionistas a punto estuvieron de marcar. Goikoetxea volvió a adelantarse a todos y se plantó delante de De Navas, pero no consiguió batirlo en el mano a mano.

Angustia y gol fantasma
A pesar de que los vallesanos intentaron apretar, los unionistas siguieron disfrutando de buenas ocasiones. Quero botó un córner desde la derecha. Los catalanes despejaron y Agirre ejecutó una buena volea que De Navas despejó a córner.

El Real Unión no sentenció la eliminatoria y cerca estuvieron los de Irun de pagar tanto perdón. Otermin despejó mal un balón al área y Joel aprovechó el rechace para intentar una vaselina. Cuando el esférico se colaba en la portería, el arquero sacó una buena mano en la jugada más polémica del encuentro. Gol fantasma que no valió.

Al final los irundarras tiraron de experiencia. El descuento, aunque pareció eterno, transcurrió en terreno de juego arlequinado. Tras mucha angustia, Ortiz Blanco pitó el final e Irun pudo alzar los brazos. La Segunda se acerca


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Himno del Real Unión de Irun