Real Unión de Irun


El preparador físico y el psicólogo del Real Unión preparan el choque ante el Cádiz

El entrenador del Real Unión, Iñaki Alonso, comparte labores con Karlos Barrutia, preparador físico, y José Abando, psicólogo, piezas clave que permiten que el engranaje del equipo funcione a la perfección

Borja Olazabal | 21.05.2009

IRUN. DV. No todo en el fútbol es táctica y meter goles. Iñaki Alonso, entrenador del Real Unión, tiene bien claro lo que quiere ver sobre un terreno de juego y así se lo hace ver a sus jugadores. El técnico de Durango cuenta con un equipo confeccionado a su antojo y que realiza el juego que más le gusta. El conjunto del Real Unión de Irun es un bloque sólido en defensa y que ha encajado muy pocos goles durante esta temporada. Pero también es un equipo con mucha calidad en la parte alta del campo y que sabe jugar mucho y bien al fútbol.

Pero Iñaki Alonso no es el único que trabaja para que durante los noventa minutos que dura un partido las cosas salgan bien. El durangarra comparte labores con Karlos Barrutia, preparador físico, y José Abando, psicólogo. Son las piezas que permiten que el engranaje del Real Unión funcione a la perfección. Después de toda una temporada, los jugadores empiezan a estar cansados tanto física como psicológicamente. Por ello, la labor que desempeñan Barrutia y Abando durante estos día adquiere una relevancia mayor. Las nociones tácticas están bien interiorizadas por parte de los jugadores unionistas, pero la fatiga empieza a hacerse notar.

Por ello, las sesiones preparatorias de las últimas semanas han sido ligeramente diferentes a las del resto del curso. Karlos Barrutia cuenta que «los entrenamientos han sido similares a los realizados durante todo el año en lo futbolístico, pero hemos reducido la duración de las sesiones. Hemos entrenado algo menos, pero con mayor intensidad».

A pesar que la temporada está dando sus últimos coletazos, el preparador físico del Real Unión considera que «el equipo dio buenas sensaciones en Cádiz. Acabamos con nueve y aguantamos bien el chaparrón en los últimos minutos del encuentro. Creo que nuestros jugadores acabaron más enteros el partido que los del Cádiz, que creo que acusaron bastante el esfuerzo. Nosotros hicimos un esfuerzo grande, presionando mucho la salida del balón, pero pienso que acabamos mejor que ellos».

El Real Unión, sin lesionados
Es importante para el Real Unión de Irun que, a excepción de los sancionados Aitor Sanz e Iker Gabarain, el resto de la plantilla esté disponible para el partido del domingo. El óptimo estado físico de los jugadores también se puede ver en este tipo de detalles. Y es que ningún unionista sufre ningún tipo de contratiempo. Barrutia reconoce que «después del viaje y el partido, sí que es cierto que algún jugador se quedó un poco tocado físicamente. Durante estos días se han producido las clásicas molestias, pero todos van a estar preparados para el domingo». Iñaki Alonso recordó al término del último encuentro liguero en Barakaldo que sus jugadores eran los únicos que no estaban sufriendo calambres en el tramo final del campeonato. Eso se debe, en gran medida, a lo bien preparado que está el conjunto irundarra.

A la vista de la superioridad física mostrada en el Ramón de Carranza, al Real Unión le conviene que el ritmo del partido del domingo sea alto. Apretar desde el primer minuto puede ser clave para que en el tramo final del encuentro, los de Irun aprovechen ese plus de fortaleza. «Necesitamos un partido con mucho ritmo desde el inicio. Antes de que ellos aterricen en Gal tienen que ir por detrás en el marcador. Eso sería fundamental. También sabemos que el partido es largo y que si mantenemos la portería a cero, la eliminatoria la podemos empatar en el último minuto. De cara a una posible prórroga, y teniendo en cuenta que jugamos en casa, tenemos todas las de ganar», señala convencido Karlos Barrutia.

El Real Unión, a controlar las emociones
Y en este tipo de encuentros, en los que el equipo tiene tanto en juego, los nervios de los futbolistas suelen estar a flor de piel. Para ello de poco sirve estar bien físicamente o tener la táctica bien interiorizada. En estos casos, la ayuda del psicólogo José Abando es determinante.

Uno de los trabajos de Abando suele ser el de motivar a los jugadores, pero en una cita como esta no es necesario. «No hace falta hablar con los jugadores para motivarlos en una eliminatoria como esta. La motivación existente por lo que se puede conseguir es suficiente. Desde el momento en el que terminó el partido existe ese sentimiento de rabia, de injusticia... La plantilla del Real Unión de Irun cree que se le puede dar la vuelta al partido y que el Cádiz es ganable». Y como no será necesario alentar a la plantilla irundarra para el partido del domingo ante el Cádiz, lo que hace el psicólogo del equipo es dar las claves para que la mente esté despejada en todo momento. «De cara a la consecución de un objetivo, la convicción con la que se vaya hacia ese logro es importantísima. Tiene que haber una orientación hacia la consecución del éxito, no de evitación del fracaso. Es un partido muy decisivo y hay que tener el corazón caliente y la cabeza fría. Hay que imprimirle mucho ritmo y fuerza al juego, pero es un encuentro de muchas emociones y hay que tenerlas controladas».

Sólo quedan cuatro días para el partido más importante de la temporada para el Real Unión. Los irundarras tienen que remontar el 1-0 del Ramón de Carranza, algo que no será nada fácil, pero que es más que posible. El Real Unión va camino de Segunda División.


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