Real Unión de Irun


Real Unión - Cádiz, un día muy largo

El hermanamiento entre las aficiones del Real Unión de Irun y el Cádiz fue la nota más destacada de una jornada muy especial.

Iñigo Aristizabal | 25.05.2009

8:00 Irun se despierta con esa calma tensa que precede al gran partido. Es el día D y ya sólo quedan pocas horas para la H. La sensación es similar a la de anteriores intentos, pero aquellos han conseguido ir engordando el deseo de ascender. Los periódicos anuncian el evento y cada cual va preparando su uniforme de guerra.

11:00 Nueve autobuses con aficionados del Cádiz, que habían salido a las noche de la noche, llegan al Stadium Gal y para las doce del mediodía, más de trescientos cadistas han tomado la plaza San Juan. El partido de la afición lo empiezan a ganar los amarillos, que enseguida dan muestras de su ya conocido salero, pero no está todo dicho.

12:00 Los aficionados cadistas siguen ganando por goleada, con bengalas incluídas. pero empiezan a aparecer las primeras camisetas unionistas.

12:30 Arranca la batucada txuribeltz, que arrastra a los cada vez más numerosos aficionados irundarras. El buen rollo de los andaluces y las maneras de los anfitriones permiten una buena sintonía desde los primeros minutos. Los cánticos de los forasteros casi consiguen apagar los ritmos de la batucada y algunas otras canciones se cantan al unísono.

13:00 Sintonía perfecta. Hermanamiento entre las dos aficiones. Muchos cantan, «¡el año que viene, Cádiz-Real Unión!». Todos mezclados y disfrutando de las horas previas al gran duelo. El 'poteo' de todos los domingos tiene un sabor especial.

14:00 La tienda provisional en la que se venden camisetas y otros productos se está quedando sin nada. Se terminan las 600 camisetas con el lema 'Ni ere txuribeltz', muchas de ellas compradas por los propios aficionados gaditanos. Alguno mira la Fórmula Uno en los televisores de los bares, pero para la mayoría hoy no hay nada más aparte de este partido.

14:30 Las directivas se juntan para comer en la Irungo Atsegiña. Algunas cuadrillas van a restaurantes y sociedades. Hay que reponer fuerzas antes de darlo todo por la tarde. El ambiente en plenamente cordial entre las directivas de los equipos.

16:00 La plaza San Juan y la calle Mayor vuelven a ser el destino elegido por las dos aficiones. La irundarra nunca se había mostrado ni tan numerosa ni tan colorida.

16:30 Los cadistas saben bien que el Stadium Gal está a sólo un kilómetro del lugar donde se vive la fiesta, pero parece que, además de chirigoteros, son previsores y la mayoría van yendo hacia el campo. Cada vez menos color amarillo en el epicentro de la fiesta.

17:30 Arranca la kalejira, con batucada y txarangas. Los aficionados irundarras van tras la música y llegan pronto al estadio. Para las seis ya hay mucha más gente que en cualquier partido de liga.

18:25 El Real Unión sale a calentar y recibe una ovación espectacular de los más de 5.000 espectadores que hay en Gal. Los jugadores arengan a la grada y las primeras carreras alrededor del campo parecen una vuelta de honor.

18:35 Salta el Cádiz. Sus quinientos fieles empujan, pero apenas se les escucha por el sonido ambiente y el de la megafonía, que escupe rock duro.

19:00 Empieza el partido. 22 hombres detrás de un balón y una ciudad entera rezando para que el Real Unión consiga por fin el ascenso.

21:00 En el momento en el que el partido termina los jugadores cadistas corren para abrazarse entre ellos, al mismo tiempo que sus aficionados festejan por todo lo alto el ascenso. La explosión 'amarilla' es tremenda después de la tensión acumulada durante los noventa minutos de partido. Los jugadores unionistas se quedan durante unos minutos en el campo, mientras sus aficionados gritan con fuerza «¡Unión, Unión!». El ánimo no decayó a pesar de que el Unión tendrá que seguir peleando por el ascenso.


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Himno del Real Unión de Irun