Real Unión de Irun


Ion Erice y Juan Domínguez, primos, se ven las caras en la eliminatoria entre Cádiz y el Real Unión

Tanto el jugador del Cádiz como el del Real Unión de Irun están deseando verse las caras en el campo por primera vez desde que comenzaron a practicar el balompié. Eso sí. Nada de concesiones. Si algo tienen muy claro es que «volveremos a ser familia después del partido, porque entre tanto cada uno va a tirar para lo suyo», coinciden en señalar.

Borja Olazabal | 13.05.2009

IRUN. DV. «Las abuelas son las que lo están pasando peor. En la familia nadie quería que se diese este enfrentamiento pero al final la fortuna ha deparado que nos tengamos que cruzar en el camino», comenta Juan Domínguez, delantero del Real Unión de Irun que, además de la pasión por el fútbol, comparte parentesco con Jon Erice, 23 años, que llegó a Cádiz desde Huesca, donde estaba cedido por Osasuna.

El padre del donostiarra es hermano de la madre del navarro. Una familia de tradición futbolera que el domingo tendrá el corazón dividido. «Estuve hablando con mi tío y ha pasado lo que nadie quería. Las cosas que tiene el azar», relata el joven centrocampista del Cádiz.

Ambos están deseando verse las caras en el campo por primera vez desde que comenzaron a practicar el balompié. Eso sí. Nada de concesiones. Si algo tienen muy claro es que «volveremos a ser familia después del partido, porque entre tanto cada uno va a tirar para lo suyo», coinciden en señalar.

Hablan maravillas el uno del otro. El ex realista se deshace en halagos hacia su primo. Según su criterio, «es un pedazo de futbolista. Le encanta el fútbol y sólo vive para ello. Lo ve de otra manera, incluso cuando tenía 15 años lo veía como alguien de 30. Tiene una gran capacidad de análisis y es muy observador. Es lo que le ha hecho llegar a donde está y lo que va a permitirle llegar lejos en esto. Estoy completamente seguro».

Tampoco Erice se queda corto. «Ha tenido muy mala suerte porque se ha roto dos veces los ligamentos de las dos rodillas. Estoy seguro de que va a terminar siendo jugador de entre Primera y Segunda, porque tiene calidad. Es muy fuerte y tiene un tren inferior potente. Se desenvuelve bien en la media punta y tiene capacidad goleadora. Se merece estar en una categoría superior».

Ídolo copero
No se sabe si fue la emoción propia de un partido de tal magnitud o la profunda pasión por el Barcelona lo que llevó a Juan Domínguez a convertirse en el protagonista de la victoria del Unión sobre el Madrid en Gal, que a la postre sirvió para eliminar al conjunto merengue de la Copa.

«En eso somos iguales. A los dos nos encanta el Barça», reconoce el bigoleador de aquella noche mágica. «Tuve la suerte de hacer un buen partido y metí dos goles. Disfruté mucho. En el Bernabéu jugué la segunda parte. Es una gozada eliminar al Madrid en ese escenario», subraya.

Juntos pudieron disfrutar de la hazaña en Navidad, momento en el que se juntan en Pamplona para pasar las vacaciones. «Nos vemos todos los años y nos llamamos cada cierto tiempo», advierte Domínguez. «Ya nos hemos enviado algún mensaje», reconoce Erice. Todas esas vivencias, la buena relación propia de dos familiares, quedará completamente olvidada durante 90 minutos. Entonces no habrá concesiones, ni paños calientes. Muchos serán los intereses en juego. «Somos el equipo más fuerte de la categoría pero no vale con decirlo, tenemos que demostrarlo», advierte el cadista. «Va a ser un partido complicado el del domingo, pero son ellos los que juegan ante su público y los que van a tener la presión», avisa el unionista.

En lo que sí coinciden los dos es en que será el de Irun el partido más importante del año para ambas escuadras. La igualdad entre ambos conjuntos es manifiesta y a buen seguro será en la vuelta de la eliminatoria donde se decida quién tendrá el privilegio de descansar sabiendo que ya es equipo de Segunda División. «En Irun vamos a tener el partido más complicado de toda la temporada, en el que nos vamos a jugar más. Eso lo tenemos presente y vamos a tratar de hacer el juego que sabemos, el que hemos venido haciendo a lo largo de la temporada, para sacarlo adelante», advierte Jon Erice.

Juan Domínguez, por su parte, trata de restar trascendencia al encuentro de ida en campo andaluz, aunque en el fondo sabe que, de lo que ocurra en Cádiz el domingo a las 21 horas, puede depender mucho el resultado final de la eliminatoria. «No tenemos que dejarnos llevar por la ansiedad. Tenemos que hacer nuestro partido y buscar un buen resultado, sabiendo que todavía quedará el partido de vuelta en nuestra casa, contra nuestro público».

En cualquier caso, la suerte está echada y, aunque sólo uno de los dos podrá salir sonriente, el sistema de competición ha querido que el que pierda pueda tener una segunda oportunidad. «Al final subiremos los dos. Si dicen que somos los dos mejores de la categoría será por algo». Un mal que, aunque menor, ninguno de los dos -los primos y sus equipos- está dispuesto a pasar..


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